AEROMODELISMO

Desde muy chico me llamaron la atención los aviones, tanto es asi que recuerdo una vieja historia que corrió por las calles de Los Toldos y que mi padre pudo vivirla de cerca, creo que alguna persona mayor la recordará.
El viejo aeroclub de Los Toldos funcionaba sobre un lado de la laguna de Cotta, allí un hangar de chapa guardaba algún avión del aeroclub y uno de Adamini, recuerdo que en una época los policias custodiaban de noche las instalaciones, porque la gente con la oscuridad veía "cosas raras", caballos con jinetes que se estrellaban contra las chapas, cantidades de comadrejas o bichos similares que trapasando las paredes del hangar, pasaban de un lado a otro, indios con sus plumas y lanzas saltaban a la carrera contra el hangar y muchas cosas mas.
El caso es que por un largo tiempo se debió "custodiar" el hangar del Aero Club, hangar que tiempo después y por una fuerte tormenta de viento fuera arrazado y arrastrados los aviones a las aguas de la laguna de Cotta.
Toda esta historia fué la que agrando en mi la pasión por los aviones, tanto fue así que muy seguido me llegaba por el nuevo aeroclub a mirar como despegaban y aterrizaban los aviones, hasta que mucho tiempo despues me encontré dentro del Aero con personas de Los Toldos que estaban aprendiendo a volar "avioncitos" radiocontrolados.
Un instructor de Junin (OSCAR SOULET)daba las clases a los alumnos (RICARDO CORSETTI, ADOLFO LORENZO Y BLAS MARIÑALARENA) y al finalizar me arrimé a ellos para interiorizarme de los costos de esas pequeñas maravillas voladoras y saber donde se podrían comprar.
Por ese entonces yo tenía 16/17 años y estaba trabajando en los escritorios de la firma ganadera de FORTE Y MENDIZABAL, y reuniendo varios meses de sueldo pude llegar a comprar todo lo necesario para comenzar en el hermoso hobby del AEROMODELISMO.
En esa epoca los aviones venian en kit, o sea una caja llena de madera balsa de distintas formas y tamaños y un plano subre el cual uno tenía que rebuscarcela para armar el modelito, fué asi que unos meses después tenía sobre la mesa de mi casa el BD6 (mi primer avioncito), listo para volar. Llegado el domingo voy al Aeroclub, charlo con el instructor quien chequea mi modelo y me pide poner en marcha el motorcito del mismo para hacerle el vuelo de bautismo.
Gracias a dios el avioncito se comportó de maravillas, lo cual fué para mi una gran alegría, recuerdo que OSCAR SOULET decoló y aterrizó varias veces probando mi modelo y se imaginan las ansias de quien escribe esto para agarrar por primera vez el radiocontrol y sentir que mis manos eran las que volaban esa pequeña maravilla, pero...siempre hay un pero, a media tarde una brisa fuerte se levantó y se suspendieron los vuelos.
A partir de ese dia todo fué amargura, desazón, tristeza ya que el instructor dejó de viajar a Los Toldos y por varias semanas no fuí al Aero, hasta que una idea se me cruzó por la mente -y si trato de volarlo yo solo-, en realidad no tuve que pensarlo mucho y ni siquiera tuve en cuenta los posibles riesgos, entre ellos el de romperlo ya que nunca tuve entre mis manos un modelo en vuelo.
Las ganas pudieron mas que los temores, busqué un campo arado, puse en marcha el motor y tomé con mi mano derecha el control y con la izquierda el modelo el cual lanzé con fuerza al aire y luego de algunos zigzagueos, logré estabilizarlo y hacer que tome altura, por este momento mi boca estaba super seca por los nervios pero logré dominar el modelo y mantenerlo en vuelo.
Luego de realizar varios circulos a muy buena altura, decidí ir bajando hasta poder verlo mejor y poderlo disfrutar, claro luego de unas 20/30 vueltas se comenzó a cansar el cuello y los brazos de sostener el radiocontrol y en mi mente otra vez el temor (que pasaría al aterrizar), tanto tiempo pasé imaginando como hacerlo que en un momento noté un rateo en el motor y cuando quise prestar atención a ese detalle el motor se "plantó" a partir de ese momento un frio se adueño de mi cuerpo y un sudor comenzó a mojar mis manos -en mi cabeza se escuchaba "tenés que aterrizar si o SI"-, por suerte...si mucha suerte, el aterrisaje fue barbaro.
Por un tiempo nos encontramos los fines de semana en el Aero Club con los otros muchachos, pero un dia y por distintas razones ellos se alejaron del hobby, vole un tiempo solo hasta que al no tener alguien con quien compartir este espacio de esparcimiento me fuí aburriendo y colgué los modelos en la pared de mi casa.
Pasó un largo tiempo hasta que retomé nuevamente el hobby con mas brios y se formó un grupo de nuevos aeromodelistas (PEDRO GIROMINNI, NEGRO CORTEZE, RUQUETA BONADEO, CESOLARI, MARIO, SAUL LUI, JAVIER PALACIOS, CHINO FRANCO, BOZZINI, MAXI RANDAZO Y OTROS) y compartimos muchas tardes en el Aero Club, hasta que por alguna razón el grupo se desintegró y hoy lamentablemente no hay aeromodelistas en actividad en Los Toldos.
Desde diciembre de 1999 estoy radicado en Alvear Oeste, Mendoza y desde entonces hasta hoy continúo ocupando mi tiempo libre con el AEROMODELISMO, y en mi hijo HORACIO Jr. también a prendido este hermoso hobby.


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